Aún me persigue la extraña sensación de que algo o no marcha bien, o simplemente, se acerque deliberadamente un mal acontecimiento. Eso sin contar una cierta gota de oscuridad (en este caso de la rama de la pura tristeza) que me parece percibir en el aire que envuelve a cierta entidad, aunque solo pueda rasgar los verdaderos motivos de dicho mal y posiblemente ni siquiera sean correctas mis hipótesis.
Aunque no puedo si no alegrarme, aunque ello no elimine lo citado anteriormente y más hechos ahora menos transcendentales, de la visita de una antigua compañera de armas a estas tierras infectadas. No hay nada como traer al presente buenos recuerdos del pasado y que se entremezclen con los presentes. Sin duda es fantástico poder compartir con ella el tiempo de este estropeado reloj de arena aunque como todo buen momento, se desvanecerá más rápido de lo que uno puede alcanzar a sentir.
Aunque siempre se puede pedir más, ya que nadie te cobrará por ello, y pensar que tal vez , un par de presencias más, algunas cercanas, otras no tanto, hubiesen aportado mucho a esta pequeña reunión.
Mi tiempo antes de caer en el olvido una noche más llega a su fin. Tal vez sean más favorables futuros pensamientos....
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