Parece que el propósito de este blog defiere de su uso inicial, antes tan confuso y oscuro, ahora sería inevitable decir que lo encuentro en un lado totalmente opuesto.
Irrelevante supongo...
En ocasiones crees conocer a alguien solo por verlo o verla o, simplemente, por una pizca de imaginación y una secuencia de datos aleatorios generas una idea de cómo sería. Seguramente, puede que ni te acerques a oler su esencia; en su mayoría, sólo es un conjunto de casualidades que le dan un cierto parecido a tu idea con la realidad, como si de una copia barata se tratara; y en finitos aciertos, puede que llegues a saber como es antes de llegar si quiera a tocar la superficie. Como en un juego de azar, a veces la probabilidad da una mano a tu favor, te permite encontrar grandes personas incluso antes de llegar a conocerlas realmente.
Sin más rodeos, después de tal laberíntico párrafo, la resolución que se puede obtener, es que en mi incierto viaje, creo haber hallado a una persona así. Creo que estaría falto de palabras, aunque estuviera uniéndolas hasta que el alba despuntase, para acercarme si quiera a expresarlo debidamente. Y creo que mi escaso vocabulario no serviría para enviar una mínima noción de lo que siento. Como si el corazón sucumbiera bajo un peso mayor de la realidad, sin fatigarme, como si lo envolviera una llama nueva y cálida, que no me quema, un veneno suministrado que no mata con el antídoto adecuado.
Imposible de agradérselo suficiente, siento que recupero un trozo perdido de mí.
Demasiadas emociones para un día, el lobo vuelve a su madriguera al abrigo de un viento suave, en una noche calurosa.
M.
"Tras las pequeñas espinas que rodean un robusto caparazón negro, se oculta el más hermoso haz de pétalos, yaciendo a la espera de algo, tal vez ya encontrado."
0 robadores/as de sueños:
Publicar un comentario